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Archive for the ‘Psicología’ Category

Como disfrutar la Navidad -y no morir en el intento

Estamos a poquísimos días de celebrar la Navidad, fecha asociada a aspectos positivos como la paz, la alegría, la espiritualidad, la convivencia. Sin embargo la Navidad tiene también un lado oscuro, ya que es común hacer un recuento de lo que nos sucedió en el año y debido a esto, tener los “sentimientos a flor de piel”, y lamentablemente en muchas ocasiones dichos sentimientos no son precisamente de alegría o felicidad, sino de tristeza, enojo o nostalgia -muchos colegas míos deciden no tomarse vacaciones en esta época debido a las solicitudes de atención debido a depresiones navideñas. A continuación les enlisto algunas ideas o consejos para sobrevivir a esta época y disfrutarla de la mejor manera, espero que les sea de utilidad:

1. Tener presente que el principal objetivo de  la celebración navideña es disfrutarla. Parecería obvio, pero esta es la primera idea que les comparto, y es que en realidad hay familias que “sufren” esta celebración por la presión de que todo quede “perfecto”, y én lugar de estar disfrutando todo este ritual navideño se pasan agobiados en que nada resulte mal. Y aunque parezca frase “cliché” la navidad “perfecta” no la hace la cena, árbol o decoración megacorrectos, sino la perfecta armonía de quienes participan en ella.

2. Participar de manera activa y comprometida en los rituales familiares navideños es una situación que impacta de manera positiva en nuestro bienestar. Estos rituales pueden abarcar desde el momento previo a la celebración hasta posterior a ella, y supongo que esto se hace extensivo a muchos países, pero en México he visto un sinnúmero de rituales, desde el involucramiento de todos los invitados en la cena navideña, el clásico intercambio de regalos, participar en la “arrullada” del niño dios -para los católicos creyentes-, el brindis, etc. El estar involucrado o no en dichos rituales marca una diferencia en muestra sensación de felicidad de acuerdo a una investigación realizada en España.

3. Aprovechar esta temporada para reconectar redes sociales. Ya se ha hablado en este blog anteriormente acerca de la importancia que tienen las redes de apoyo en nuestras vidas, y en esta época en que por lo menos se tienen un par de días de asueto es un buen momento para contactar a aquellas personas que han sido importantes en nuestras vidas y con las cuales tal vez no hemos tenido contacto durante el año. Y una sugerencia al respecto, no dejemos esto para el último momento, no esperemos a que falte una hora para la Navidad -o bien, para el Año Nuevo- para querer llamar a esa persona a la cual no le hemos hablado durante el año, aprovechemos las semanas previas a estas festividades para contactarnos con ellos -seguramente tendrán más tiempo para platicar en vivo, por teléfono o internet con nosotros.

4. Aprender a disfrutar la navidad de manera individual. Por diversas circunstancias algunas personas pasan estas festividades lejos de sus seres queridos, por lo que sería importante aprovechar esta época para contactarnos con nosotros mismos y “apapacharnos” emocionalmente. Y para este fin les recomiendo para que chequen el post “Reconectando a nuestro niño interior” donde les compartía un ejercicio y una canción para reencontranos de manera positiva con nosotrso mismos, además de que también les recomiendo un artículo interesante del psicólogo Sergio Montoya “Navidad fuera de casa”, donde se mencionan sugerencias para quienes pasan la navidad lejos de su lugar de origen (además, creo que estas sugererencias puedn ser útiles no solo para migrantes sino para otras personas que pasan estas festividades lejos de sus seres queridos).

Y finalmente, pues recordar que también es válido no querer celebrar estas fechas, pero que lo importante es que ya sea que celebremos o no, tomemos como pretexto esta época para planear como hacer de nosotros mejores personas. ¿Y ustedes que añadirían a estas sugerencias? Saludos!!!!!!!!

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Nuestras ideas construyen nuestro mundo: “creer para ver”

Las ideas y etiquetas negativas limitan nuestra vida relacional,emocional y conductual

En el post pasado empecé a hablar acerca de cómo las “etiquetas negativas” -hacia nosotros mismos o a los demás- influyen en nuestra vida, afectando negativamente nuestra vida emocional y limitando nuestros comportamientos. Estas etiquetas se vuelven permanente y a través de ellas le damos significado a un sinfin de situaciones que nos suceden, por ejemplo, si nos hemos cargado la etiqueta de que somos “insignificantes”, “aburridos” o cualquier otra etiqueta que este relacionada a una imposibilidad de ser queridos, limitaremos nuestras futuras relaciones personales y cualquier situación con las demás personas las interpretaremos a través de las ideas que mantienen dichas etiquetas -si alguien no tiene tiempo por cuestiones d etrabajo para salir con nosotros cuando le invitamos a comer o salir al cine, pensaremos que esa negativa es una evidencia más de que no somos dignosde ser queridos. También los “rótulos” que les asignamos a los demás limitará las emociones y coductas que expresamos y realizamos con dicha persona, un ejemplo de esto son muchas parejas en conflicto que empiezan a crearse una idea o etiqueta de su pareja: es “insensible”, “no sabe escuchar”, “indiferente”, etc. Un paso para salir de estas etiquetas es empezar a ponerlas en duda, recordar hacernos la preguntas “¿Realmente es CIERTA esta idea que tengo de mi?” ¿Qué evidencia tengo de que sea verdad?” cada vez que se presenten en nuestras vidas. En el siguiente posts mencionaré -de acuerdo a los psicólogos cognitivos- las principales ideas negativas que se presentan en nuestra vida, por el momento les comparto esta interesante historia que cuenta el terapeuta Mony Elkaim y que nos muestra como es que cambiando la idea -“etiqueta”- que tenemos acerca de otra persona se modifica drásticamente nuestros comportamientos y emociones que expresamos:

“Cuando yo vine a Marruecos a estudiar a Francia, entre el grupo de compañeros tenía uno que estaba muy angustiado; sufría una gran marginación, puesto que la dueña de la casa de huespedes, por ser marroquí, le daba malos tratos, lo descalificaba y lo ignoraba. Él se sentía muy afligido por estas actitudes que se repetían cada vez más y afectaban negativamente su autoestima.”

“En una oportunidad lo fui a visitar a dicha pensión, y en un momento que se ausentó, apareció la dueña y le dije ‘¡que suerte tiene!’, la mujer puso una mirada atónita y me observaba sin comprender, le dije ‘sabe…, el rey de Marruecos tiene muchos hijos, algunos se quedan en el país, pero una minoría selecta, los que considera más inteligentes, viajan fuera del país a estudiar… y mi amigo es uno de ellos’. En ese momento regresó mi amigo y nos fuimos. La señora se quedó casi petrificada observándonos”

“Después de un tiempo,caminando por los pasillos de la Universidad, me encontré a mi amigo, su rostro había cambiado: su mirada estaba más relajada y su postura era recta. Le pregunté: ‘¿cómo estás?’. Con gran sonrisa me respondió: ‘¡muy bien!, sabes…, no sé quépasó, pero de repente la dueña de la pensión comenzó a tratarme distinto, se preocupa por mí, me prepara comida, me pregunta que necesito, pero lo que no entiendo es cómo realizó semejante cambio’, yo le respondí: ‘seguramente que pudo ver en ti al príncipe que se esconde en tu interior’.” Fuente: Ceberio, M. (1998). La construcción del universo. Ed. Herder.

Y a ustedes ¿cómo les ha cambiado la vida cuando han podido escapar de “etiquetas” o “ideas” negativas en su vida? ¿han tenido alguna experiencia dónde los demás los hayan dejado de tratar a través de estas “etiquetas” o “ideas”? Saludos!!!

De “Ratones verdes” a “Niños Superhéroes”: el poder de las “etiquetas”

"Niños Héroes del Futbol": etiqueta positiva.

Recientemente la selección mexicana sub-17 ganó el mundial de futbol de dicha categoría, y como buen país futbolero que es México no tardaron en llegar los festejos por la obtención del campeonato. Al igual que en el 2005, se escucharon diversos adjetivos y motes que destacan la actuación de estos jóvenes futbolistas, uno de ellos es el de “Niños Héroes” -haciendo alusión a los también “jóvenes” cadetes que participaron en la defensa del castillo de Chapultepec ante las tropas de Estados Unidos en 1847. Para los que nos gusta aunque sea un poco el futbol, el uso de apodos o sobrenombres para la selección nacional mexicana no es nuevo, sin embargo los apodos más usados anteriormente no exhaltaban “habilidades” o “aspectos positivos” de los deportistas, sino por el contrario, se enfocaban a destacar “aspectos negativos” de los futbolistas. Entre estos sobrenombres negativos destaca el de “ratoncitos verdes” donde se destacaba un supuesto miedo escénico de México al enfrentar a selecciones de mayor prestigio.

 El uso de sobrenombres o “etiquetas” no es exclusivo del futbol o de otros deportes, la mayoría de nosotros en alguna etapa de nuestra vida -sobre todo en la adolescencia- hemos tenido algún “apodo” o hemos conocido a alguien cercano que tenga un “apodo”. Las “etiquetas” son “nombres” que asignamos a una persona o institución y que nos ayuda a identificar alguna característica importante de ella. A veces estas etiquetas pueden tomar forma de apodos, como en los ejemplos ya comentados de la selección mexicana de fútbol, sin embargo no todas las etiquetas son tan visibles como los apodos, hay etiquetas que tan solo son adjetivos que describen alguna cualidad nuestra -ya sea positiva o negativa-, como por ejemplo, pensar en que soy “gruñón”, “amistoso”, “infiel”, “tímido” etc.  

"Ratones verdes": etiqueta negativa.

¿Cómo nos afectan estos sobrenombres? ¿Qué efectos tienen en nuestras vidas? El peligro de estas etiquetas que nos asignamos es que se parecen al monstruo de Frankeintein, es decir, es algo que en un principio nosotros creamos y que de repente cobra vida y se apodera de todo nuestro ser, por ejemplo, en algún momento de nuestra vida tal vez no nos comportamos tan alegres, extrovertidos o graciosos como pensamos que deberíamos o quisiéramos hacerlo, por lo que varias personas y nosotros mismos nos ponemos el rótulo de “tímidos”, “depresivos” o “antisociales”, y lo peor de esto es que dichas etiquetas nos las creemos y las arrastramos toda la vida, por lo que en el futuro nos comportaremos y veremos la vida desde estas etiquetas que nos hemos asignado.

¿Cuál es el antídoto para evitar quedar atrapado en estas “etiquetas”? Principalmente, sería recordar que estas etiquetas nacieron por ciertos comportamientos que hicimos en determinada etapa de nuestra vida y que la mayoría de las veces, sólo describen una parte pequeña de ella, y el hecho de que dicha etiqueta sea “negativa” no significa que nuestro valor como personas sea  “negativo”. Otra cosa importante es tener presente que si las etiquetas siguen teniendo validez en la actualidad -por ejemplo, si seguimos teniendo comportamientos que podrían relacionarse con la etiqueta de “gruñón”-  debemos recordar que en muchas ocasiones se basan en comportamientos que podemos modificar y que no necesariamente tienen que estar presentes a lo largo de toda nuestra vida. Y OJO, esto aplica tanto para las etiquetas que nos asignamos nosotros mismos y las etiquetas que asignamos a los demás, en este último caso, también muchas veces quedamos atrapados en cierto “estereotipo” que tenemos de las personas. Así que sólo nos queda tratar de escapar de las “etiquetas” propias y ajenas. En el próximo post les transcribi´ré una pequeña historia que ejemplifica de manera perfecta lo que comenté en este post. Y mi pregunta es ¿con qué etiquetas has tenido que lidiar en tu vida? ¿el escapar de las etiquetas te ha traído beneficios en tu vida o en tu relación con los demás? ¡¡¡¡Saludos!!!!

La ciencia del amor. Parte 2: Teoría de John Gottman.

Para concluir -momentáneamente- con esta serie de posts acerca del amor, les quiero compartir los aspectos generales del psicólogo John Gottman, quien junto a su equipo de investigadores de la universidad de Washington han estudiado a cientos y cientos de parejas a lo largo de los años. En ocasiones, Gottman y su equipo observan a una pareja mientras discuten sobre un tema en el que no se han puesto de acuerdo, otras veces, pasan varios días completos en una “casa” realizada ex-profeso para observar día y noche la interacción de la pareja. A partir de esto, el equipo de Gottman ha podido identificar ciertos factores que se repiten de manera constante en las parejas que están en crisis, pero aun más importante, también han detectado aquellos que se relacionan con las parejas que se consideran “felices” y “exitosas”. 

¿Cuáles han sido los principales descubrimientos acerca de las parejas felices?:

a) A pesar de los malos momentos, en las parejas felices siguen predominando la presencia de recuerdos positivos: “no son más listas, más ricas o más astutas psicologicamente que otras parejas. Pero en sus vidas cotidianas han adquirido una dinámica que impide que sus pensamientos y sentimientos negativos sobre el compañero, ahogen los positivos” (Gottman y Silver, 2001, p. 17).  Las parejas felices y exitosas, a pesar de que se encuentren pasando por malos momentos, si les preguntaran acerca de su vida de pareja, recordarían más momentos positivos -que negativos- y a dichos momentos les asignarían un valor importante. En mis clases, a veces menciono que una pareja en crisis seguramente recordara más malos momentos que buenos, incluso en el día de su boda (por ej., “el/ella llego tarde”, “estuvo sólo al pendiente de su familia y amistades”, “me dejo sola/o resolviendo los problemas en la fiesta”, etc.).

John Gottman

b) John Gottman también menciona que es una idea errónea pensar que las parejas felices no se pelean o tienen discusiones. Cualquier pareja -feliz o no- tiene que enfrentarse a múltiples decisiones, donde en ocasiones, cada integrante tendrá opiniones distintas que podrán originar peleas y altercados. Sin embargo, las parejas exitosas tienen una forma distintiva de discutir, que evita que dichas peleas erosionen la relación de pareja. ¿Cómo discuten las parejas felices? En primer lugar, estas parejas manifiestan sus molestias de manera “suave” en lugar de plantearlas de manera agresiva. Por ejemplo, uno de los miembros de una típica pareja “feliz” y “exitosa” podría mencionar: “necesito que hables más conmigo y me compartas lo que sientes, en muchas ocasiones que discutimos, te ‘cierras’, te quedas callado y eso me hace sentir mal”, a diferencia del siguiente ejemplo, que ilustaria la manera en que una pareja en crisis plantearía el mismo problema: “no te interesa nada de lo que ocurre en la pareja, es imposible hablar contigo, siempre que quiero acercarme un poco a ti, evades la conversación y me haces sentir mal”.  También las parejas felices saben detectar cuando las discusiones van subiendo de intensidad y pueden hacer un comentario o realizar alguna acción para evitar que la pelea se “salga de control” y esto es bien recibido por la pareja. Otra característica relacionada a las discusiones, es que evitan quedar atrapadas en peleas insignificantes, que no valen la pena ponerlas por encima de la relación de pareja (alguna vez, un alumno mío puso como ejemplo, que la pareja dejara de pelearse por no ponerse de acuerdo en el color nuevo en que se pintaría la recámara) y se centran sólo en aquellas que son trascendentes. Finalmente, estas parejas llegan a acuerdos que por lo general se cumplen. Es curioso lo que menciona Gottman acerca de la forma en que discuten las parejas “felices”, él menciona que si las vieramos en esos momentos, seguramente nos aburriríamos, ya que por lo general, distan de las peleas a gritos y empujones que se presentan en otras parejas.

c) Por último, se encontró que la relación de las parejas felices tiene bastantes semejanzas a las buenas relaciones de amistad. “Los integrantes de la pareja prestan una gran atención a lo que está sucediendo en la vida del otro y se sienten emocionalmente conectados” (Gottman, Gottman y Declaire, 2008, p. 20). Estas parejas siguen teniendo la confianza para platicar acerca de sus temores, alegrías, sueños, anhelos, proyectos, etc. Saben que son escuchados por el otro y que realmente recibirán apoyo de su pareja. En este sentido, se destaca tres elementos que también están presentes en las relaciones de amistad: el respecto, el afecto y la empatía. 

Estos serían los factores generales que identificarían a las parejas felices y exitosas, sin embargo, también se han identificado siete factores específicos que se presentan de manera constante en estas parejas:

  1. Conocimiento amplio acerca de mi pareja (a lo que se le ha denominado como “mapas del amor”).
  2. Presencia de cariño y admiración.
  3. Se destina tiempo para realizar actividades juntos.
  4. Hay una influencia mutua.
  5. Se resuelven problemas de manera efectiva.
  6. Se apoyan mutuamente para alcanzar proyectos personales y de pareja.
  7. Se visualizan como una pareja feliz a largo plazo.

Seguramente en futuros posts hablaré de manera más detallada de alguno de estos 7 elementos, por lo mientras espero que su relación de pareja contenga varios de estos factores señalados por Gottman, o bien, si es que están ausentes, evaluén que aspectos podrían modificarse en su relación para que puedan sentir verdaderamente que son felices en su pareja. Como siempre, espero sus comentarios y nos leemos en unos días.

Referencias bibliográficas:
Gottman, J. & Silver, N. (2001). Siete reglas de oro para vivir en pareja. España: De bolsillo.
Gottman, J. Gottman, J. & Decalire, J. (2008). Diez claves para transformar tu matrimonio. Barcelona: Paidós.

Presentación de Libros sobre Suicidio

Aunque en nuestro país -México-, los índices de suicidio no son tan elevados como en otros países -por ejemplo, Estados Unidos-, si se ha presentado un aumento considerable con respecto a las pasadas décadas. En la población de jóvenes y adolescentes incluso llega a ser la segunda causa de muerte, sólo por detrás de las causadas por accidentes (Fuente: Universal).  

Dentro de las actividades de la XXXII Feria Internacional del Libro en el Palacio de Mínería de la ciudad de México, el próximo lunes 28 de febrero a las 19:30 hrs. tendré el gusto de participar en la presentación de dos libros sobre suicidio que han sido compilados por la Dra. Luz de Lourdes Eguiluz, quien lleva varios años estudiando el fenómeno del suicido en México: Ante el suicido: su comprensión y tratamiento y ¿Qué podemos hacer para evitar el suicidio?. Les hago extensiva la invitación, por si les interesa asistir a la presentación de estos libros.

La ciencia del amor. Parte 1: Teoría del amor de Sternberg

Ya en el post pasado había anticipado que los investigadores han encontrado algunos indicios acerca de los ingredientes que conformarían una relación de pareja exitosa y feliz. Quiero compartirles los hallazgos los siguientes dos investigadores: Robert Sternberg y John Gootman.

Robert Sternberg es uno de los psicólogos contemporáneos cuyas investigaciones han tenido gran influencia en diversas áreas de la psicología, entre las que destacan sus teorías de la inteligencia, la creatividad, la sabiduría y acerca del amor. Una de las teorías acerca de el amor que realiza Sternberg  acerca de que el amor, se proponen una serie de  o las relaciones de pareja se conforman a partir de determinadas historias que las personas van construyendo a lo largo de la vida. Aunque cada historia es personal, se pueden agrupar en 25 grandes tipos de historias. Dependiendo del tipo de historia que desarrollemos será más fácil que nos atraiga “la historia” de otra persona y que iniciemos una relación de pareja. A pesar de que esta teoría es más reciente, sin lugar a duda, su “teoría triangular” es la que sigue teniendo mayor presencia para explicar los elementos que conforman el amor.  En esta teoría, Sternberg identifica los siguientes tres elementos:

  1. Intimidad: se refiere a la capacidad de compartir sentimientos, confiar, sentirse acompañado y saber que el otro tiene los mismos intereses para la relación. Este componente se relaciona con aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.
  2. Pasión: se refiere al estado de intenso deseo de unión con el otro. La expresión de deseos y necesidades, tales como las de autoestima, entrega, sumisión y satisfacción sexual estarían altamente relacionados con este componente.
  3. Compromiso: consiste de dos aspectos, uno a corto plazo y otro a largo plazo. El primero es la decisión de amar a otra persona, mientras que el segundo es el compromiso por mantener ese amor. Fuente: Cooper, V. y Pinto, B. (2008). Actitudes ante el amor y la teoría de Sternberg.

El amor “ideal” estaría integrado por una buena dosis de estos tres ingredientes (Intimidad + Pasión + Compromiso), sin embargo no todas las relaciones de pareja se caracterizan por grandes dosis de estos elementos, tan sólo pensemos en las tan famosas relaciones “free” donde el factor “compromiso” estaría ausente. Asimismo, a lo largo del tiempo, las “dosis” presentes de estos tres ingrediente en una relación de pareja pueden cambiar. En la siguiente figura, podemos observar los diferentes tipos de amor que tendrían como resultado las diferentes combinaciones de los tres elemntos del amor propuestos por Sternberg:

La teoría que nos propone Sternberg tiene la cualidad de ser sencilla y por lo mismo, bastante entendible tanto para profesionales como para quienes no lo son, además de que los componentes que propone también presentan una relativa facilidad para ser evaluados por la misma pareja, por ejemplo, yo los invitaría a que reflexionaran lo siguiente ¿qué tan presentes están estos tres elementos en sus relaciones de pareja? y a partir de ello, podríamos buscar fomentar aquellos componentes que han ido desapareciendo en nuestras vidas amorosas. Por cierto, el propio Sternberg, propone una escala para identificar nuestro propio estilo amoroso. En el próximo post de esta serie, les comentaré las generalidades de otro investigador de las relaciones de pareja. John Gottman. saludos!!!!

El fabuloso viaje de vivir en pareja

“Elige a tu pareja con mucho cuidado. De esta decisión dependerá el 90% de toda tu felicidad o tu tristeza; pero después de elegir cuidadosamente, el trabajo apenas empieza”.

Esta reflexión de H. Jackson Brown nos lleva a pensar acerca de lo complicado que puede a veces resultar tratar de mantener en un “buen estado de salud” a nuestra relación de pareja. Esto se complica aún más en la época actual, donde pareciera que la pareja es un objeto desechable, la cual se puede reemplazar en el primer momento en que empiece a haber un problema. Ante esta época de amores “express”, muchas personas añoran los viejos tiempos donde la pareja era “permanente”, donde sabías que ibas a vivir con él o ella “hasta que la muerte” los separara. Sin embargo, esto también traía complicaciones, ya que existían relaciones de pareja donde el cariño podían ser reemplazados por sentimientos y conductas negativas -odio, indiferencia o violencia- y sólo seguían unidas por esta creencia de que un matrimonio debía ser indisoluble. En la época actual, si bien es cierto que existen personas que evaden el compromiso y de manera sistemática “botan” a su pareja ante las primeras señales de algún problema en la relación, también es cierto que aún la mayoría de las personas anhelamos y queremos tener una relación de pareja de “larga duración” y si se puede que igual que en los viejos tiempos, sea “para siempre”. Esto nos plantea un gran reto, ya que para que mantegamos esa relación a lo largo del tiempo debemos considerar que es satisfactoria para nosotros -a diferencia, como se mencionó, de épocas pasadas donde a pesar de ya no existir amor y cariño la pareja se mantenía.Vivir en pareja y mantenernos en ella de manera satisfactoria es un arte, y los que lo logran realmente tienen beneficios a nivel emocional y psicológico. Al respecto, el sitio web BBC Mundo comenta una investigación realizada en Inglaterra acerca de los beneficios que trae a la salud vivir en una relación de pareja satisfactoria. En este artículo se comenta lo siguiente:

“En promedio, la gente casada vive más, las mujeres casadas tienen una mejor salud mental y los hombres casados tienen una mejor salud física. Uno de los estudios llevado a cabo con mil millones de personas en siete países europeos, encontró que las parejas casadas tenían una tasa de mortalidad entre 10 y 15% menor que la de toda la población. Quizás esto se debe a que formar parte de una relación significa tener un mejor sistema de apoyo social, con una red de individuos serviciales y compasivos, que comienza con el propio compañero. Y esto, dicen, conduce a un estilo de vida más sano y una mejor salud emocional y física. Los investigadores también observan que en ocasiones, es mejor estar solo que mal acompañado.    Los estudios muestran que las relaciones difíciles y estresantes, tanto de corto o largo plazo, tienen un impacto negativo en la salud y en estos casos, ‘poner fin a la relación trae consigo beneficios para la salud mental’.” (Fuente: BBCMundo, El matrimonio es bueno para la salud).

Ahora bien, ¿cómo mantener una relación satisfactoria y feliz? ¿cuáles son los ingredientes de estas parejas?. Varios investigadores han  buscado dar respuesta a estas interrogantes y afortunadamente esta búsqueda los ha llevado a encontrar hallazgos importantes para identificar los factores comunes a la mayoría de las relaciones de pareja “felices”. En los siguientes posts realizaré una reseña de algunos de estos hallazgos. Mientras, como adelanto les dejo un video que encontré en Youtube, donde se identifican aspectos positivos en los personajes de Carl y Ellie, protagonistas de la película de animación “Up” (la cual también ya se ha comentado en este blog en relación al tema de “Duelo y películas: UP”). ¿Y tú que haces para mantener en buen estado de “salud” a tu relación de pareja? ¿qué experiencias positivas has tenido en ella? Y espero que vivan de manera “feliz” este 14 de febrero.