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Nuestro pequeño, pequeño mundo

smallworldMuchas veces he escuchado mencionar a la gente la frase “en realidad, ¡qué pequeño es el mundo!”, justo apenas en la pasada semana he coincidido en lugares y en momentos muy inesperados con dos personas que hace mucho tiempo no veía, la segunda de ellas, un amigo del cual tengo muy buenos recuerdos. Esto nos podría parecer extraño, sin embargo no lo es. Hay dos teorías que nos hablan acerca de la forma en que podemos estar conectados con personas que parecería se encuentran muy lejanas de nosotros, estas teorías son la de los Seis grados de separación y la de El mundo pequeño

a) Seis grados de separación es una teoría que intenta probar el dicho de “el mundo es un pañuelo”, dicho de otro modo, que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces). La teoría fue inicialmente propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en una corta historia llamada Chains. El concepto está basado en la idea que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera. (para mayor información ver artículo sobre Seis grados de separación en Wikipedia).

seis20grados20de20separacion202b) El experimento del mundo pequeño comprende varios experimentos llevados a cabo por el psicólogo social Stanley Milgram, en su investigación sobre las redes sociales en los Estados Unidos. Lo innovador de esta investigación, fue la revelación de que la sociedad humana es una red social que presenta la estructura del mundo pequeño, caracterizada por interconexiones mucho más cortas de lo esperadas. Su procedimiento básico fue el siguiente:

  1. Se elegían individuos en las ciudades norteamericanas de Omaha, Wichita y Boston, para ser el principio y el final de una cadena de correspondencia. Estas ciudades fueron seleccionadas debido a que representaban una gran distancia en los Estados Unidos, tanto geográfica como socialmente.
  2. A los individuos de Omaha y Wichita seleccionados al azar, se les enviaba paquetes con información. Estos incluían cartas que detallaban el propósito del estudio, e información básica acerca del destinatario que debía ser contactado en Boston.
  3. Junto con recibir la invitación a participar, al individuo se le preguntaba si acaso él o ella conocía personalmente al destinatario descrito en la carta. En caso de que así fuera, la persona debía reenviarle la carta directamente.
  4. En el caso -más probable- de que la persona no conociese personalmente al destinatario, la persona debía pensar en un amigo o pariente al que conocieran personalmente, y que tuviese más probabilidades de conocer personalmente al destinatario. La primera persona debía entonces inscribir su nombre en la lista y reenviar el paquete a la segunda persona.
  5. Cuando el paquete eventualmente alcanzaba al destinatario, los investigadores podían examinar la lista para contar el número de veces que había sido reenviada de persona a persona.

Resultados: Poco tiempo después de dar inicio a los experimentos, los paquetes comenzaron a llegar a los destinatarios y los investigadores comenzaron a recibir tarjetas de los participantes. En algunos casos, los paquetes alcanzaban a su destinatario en apenas uno o dos pasos, mientras que algunas cadenas estaban compuestas de hasta nueve o diez eslabones. Sin embargo, un problema significativo fue que, en muchas ocasiones, las personas se negaron a reenviar los paquetes, ocasionando que estos no lograran llegar al destinatario. En uno de los casos, 232 de los 296 paquetes enviados nunca llegaron a destino. Sin embargo, en los 64 casos en que los paquetes sí alcanzaron eventualmente a sus destinatarios, la longitud promedio de la cadena de conexiones fluctuaba entre las 5,5 y 6 personas. En base a esto, los investigadores concluyeron que la población de los Estados Unidos estaba separada por unas seis personas en promedio. De esta forma, y a pesar de que Milgram nunca utilizó personalmente el término seis grados de separación, sus hallazgos posiblemente contribuyeron ampliamente a la difusión y aceptación de dicho concepto (para mayor info ver artículo de El experimento del mundo pequeño en Wikipedia).

Ahora que los avances tecnológicos nos permiten interrelacionarnos de manera global, también se han hecho estudios para indagar esta teoría en la red, entre estos estudios resalta una investigación realizada por Microsoft con los usuarios de Messenger Live. Los investigadores de Microsoft estudiaron 30.000 millones de mensajes realizados por 240 millones de personas en junio de 2006 y establecieron que, en promedio, ¡¡¡dos personas pueden ser vinculadas en 6,6 grados!!!., resultados prácticamente parecidos que los de las dos teorías antes mencionadas.

Esto nos hace reflexionar acerca de que en realidad el mundo es muy pequeño y que podemos encontrarnos muy fácilmente con personas inesperadas en lugares y momentos inesperados, pero además también nos hace pensar de la influencia que un solo acto que realizamos puede tener en los demás -¿se acuerdan de la película “Cadena de favores”. Saludos y espero que lo que hagamos tenga una muy positiva repercusión en este cada vez más pequeño, pequeño mundo.

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